5 may. 2013

Divagando




Y ahí está, sentada en aquella banca ubicada justo donde el sol se oculta y donde los transeúntes apenas la perciben. Era su sitio favorito de siempre. De aspecto agradable y pequeña estatura, ella viste de colores alegres, usa anteojos,  y el atardecer ha hecho un mantel de destellos dorados en su larga cabellera, junto a ella una cartera muy elegante, y un pomo de café por acabar. 

En su mano no cuelga ningún accesorio ni siquiera un reloj, ha pasado ya más de dos horas y al parecer ni lo nota, ni le preocupa.

Tras de ella hay una pileta de agua, apenas la salpican y tampoco parece importarle, ella sólo ha estado viendo un punto fijo, dejándose llevar por instantes que no comprende, su mirada contrasta a los colores que luce hoy, su mirada está gris, no hay luz, está viviendo una guerra silenciosa, una batalla a sí misma... Pero qué tanto podría aquejarle, que hay más allá de esa mirada perturbante e intranquila, seguramente un alma desprendida, unas alas rotas, y un nudo en la garganta que no le permite lanzar palabra alguna.... Le dijeron que sólo debía destruir esas ideas que ardían en su cabeza, pero hay algo más que no lo dice. Hay algo que está asfixiándola...  

Sigue pasando el tiempo y tan sólo navega en lo mismo, sin hallar solución alguna, se repite a sí misma "Si tan sólo este naufragio tuviera sentido, si tan sólo éste mar de confusiones me permitiría que sus olas me sanen"...  A lo lejos escucha a su amiga que está llamándola insistentemente, y no le presta atención, ella se le acerca y le pregunta qué le pasa, pues ya  había sido mucho tiempo que salió del trabajo sin avisar. Después de un hondo suspiro se levanta,  dibuja una sonrisa, y le dice que salió a tomar aire porque estaba cansada del encierro y la rutina... Mientras regresaba, recordaba aquella desesperación que le motivo salir a su parque favorito, justo a cuadras de donde trabajaba, aquella desesperación que no era causada por el encierro y la rutina, porque ella misma estaba encerrada y sólo en aquella banca donde los transeúntes no la perciben y donde el sol se oculta, podía guardar su máscara y morir emocionalmente.





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